¿Y qué pasa con la Cultura?

Publicado por tonimedina | Publicado en Publicados anteriormente en amirvalle.com | Publicado el 12-06-2010

Del estallido de la Guerrita de los emails a la domesticación intelectual.

Varios amigos intelectuales cubanos que han estado de visita en Europa o que residen por acá en eso que se llama “exilio blando”,  me han traído las únicas dos noticias que consideran importantes en el escenario cultural de la isla: “no pasa nada”, coincidieron todos, refiriéndose a la esperanza de cambios que se suscitó a inicios de 1997 cuando la aparición en la televisión de dos antiguos represores culturales dio paso a la Guerrita de los emails, y “todos se van, o se quieren ir”, volvieron a coincidir, convencidos de que ese deseo de éxodo que hoy marca a una inmensa parte de la población cubana también ha “enfermado de traición” a los intelectuales.

Debo aclarar que de estos amigos tres son altos funcionarios del Ministerio de Cultura y el resto estuvo en distintas responsabilidades dentro del poder cultural, lo cual les permite viajar mucho fuera de la isla (a los que siguen dentro) y estar en sus posiciones actuales (a quienes ya hace un par de años “dieron el salto”). Es decir, sus opiniones, más que chismes ligeros, se basan en el acceso que todavía tienen a importantes fuentes de información de la Cultura en la isla y a su contacto permanente con otros amigos, colegas y familiares que siguen trabajando en instituciones u oficinas del Ministerio de Cultura, la UNEAC, la UPEC, el ICAIC y el ICRT, entre otras.

El primer comentario lo escuché recientemente en la Semana Negra de Gijón: “el Instituto Cubano del Libro es hoy una institución de mente abierta”, aseguró un prestigioso intelectual latinoamericano que recientemente estuvo en la isla. La opinión fue apoyada por parte de los escritores cubanos invitados en esta ocasión a ese evento, el más importante de novela negra en el mundo de habla hispana. Pero todos coincidieron en que “el presidente del ICL es buena gente, aunque sea fundamentalista y eso le hace cometer graves errores de apreciación de la realidad”. Quizás a ese fundamentalismo se deba otro rumor: “la renuncia, o traslado a nuevas responsabilidades, o castigos aplicados por conducta deshonesta y hasta posibles usos indebidos de recursos” de algún que otro vicepresidente del ICL, es decir, quienes han sido hasta hoy las “manos derechas e izquierdas” de ese “buen hombre” que es el presidente del Instituto Cubano del Libro.

El segundo comentario me llegó hace unos meses, luego de una visita que realizara el entonces Presidente de la UNEAC, Carlos Martí, a España: “está oteando el terreno como quien busca ver si engancha algo para quedarse”, aseguraron dos muy destacados escritores de la diáspora con quien Carlos Martí almorzó en Madrid, “eso sólo quiere decir que vienen cambios”. Y aunque haya sido una apreciación muy personal de esos amigos, lo cierto es que poco después el ex presidente de la UNEAC desapareció de la escena cultural, se decía que estaba junto al escritor Francisco López Sacha en una oficina del Ministerio dedicada al famoso plan “fidelista-chavista” ALBA, y otro es hoy el presidente de los escritores y artistas cubanos de la isla.

El tercer comentario es más reciente: “Eliades Acosta Matos renunció a su puesto como Jefe del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido”, y además añadió la razón: “porque se fajó con Raúl Castro y con Abel Prieto”… Y algo más: “todavía no lo han hecho público, y no han decidido quién lo va a sustituir”.

El cuarto comentario, también reciente, asegura que Abel Prieto pidió también la liberación de su cargo de Ministro y ahora está en su casa escribiendo una nueva novela (lástima por la novela que perpetra y bravo por el ser humano que se ha salvado de esas presiones que lo transformaron, en pocos años, de “salvador de la Cultura Cubana” en “el mayor represor cultural”). Unos dan fe de que Abel está “muy enfermo, y por eso fue que lo liberaron”… pero otros aseguran que al ser un hombre puesto allí por Fidel, era obvia su sustitución cuando Raúl comenzara a hacer sus cambios.

El quinto comentario, de hace unos meses, da cuenta de que un poeta devenido en presidente de la AHS fue agarrado “con las manos en la masa” (lo cual ya es más que un lugar común en las jerarquías “revolucionarias cubanas”) y que, como castigo, sin hacer pública “sus deshonras”, lo han puesto a dirigir una revistica de la que muy poco se habla.

En fin, comentarios, comentarios, comentarios. Sólo rumores. Y, como siempre, nada de transparencia. El mismo procedimiento que se ha repetido a lo largo de estás más de cuatro décadas de poder “revolucionario”: esconder los datos, ocultar lo que sucede en las esferas del poder, no dar información para que la gente (en este caso los intelectuales) pueda sacar sus conclusiones sobre cosas que suceden y que afectan su vida. El síndrome de la manipulación intelectual. Aquella que con tanta arte perfeccionó Joseph Goebbels en la Alemania de Hitler. Una nueva burla a la intelectualidad cubana de la isla: el poder reparte sus dádivas entre esos otros intelectuales que se han plegado a sus pies, sin consultar con nadie, sin dar explicaciones a los verdaderos implicados, como me lo hizo ver un muy prestigioso intelectual, Premio Nacional de Literatura, que en un mensaje me escribió, hace unos meses: “Todos sabemos que el elegido al frente del Comité Organizador de los Congresos de la UNEAC es ya el nuevo Presidente. ¿Quién eligió a Corrieri si nadie en nuestro medio lo soporta? ¿Quién eligió a Barnet si es detestado hasta por los más jóvenes, que no han sufrido sus oportunismos y sus babosadas como nosotros? Te aseguro, querido Amir, que esa culpa nadie puede echarla sobre nuestros hombros, aunque ciertamente nos toquen otras culpas”.

Una realidad se impone: sean cuales sean las verdades que esconden estos comentarios (e incluso aunque no tengan ni un ápice de verdad?), ¿quién rige hoy los destinos culturales de la isla?, ¿en qué oficina se cuecen esos destinos?, ¿por qué se siguen cometiendo “errores” si supuestamente existe un compromiso de rehacer la estrategia cultural de “la Revolución” para evitar que se cometan?, ¿hasta cuándo los intelectuales cubanos vamos a permitir que hacer y pensar la cultura de nuestra patria se supedite a la visión política unitaria, totalitaria y divisionista de unos pocos fósiles con el poder del miedo sobre la población?, y …, otra vez, ¿quedaron atrás los años siniestros del “Pavonato”?

Lo cierto es que ahí están los hechos, siempre, para demostrar la realidad:

A los jóvenes escritores que participaron con muy sólidos comentarios de represión actual en el intercambio de emails condenando la aparición de los antiguos represores culturales en la Televisión Cubana, se les ha callado la boca con la publicación de sus obras en editoriales nacionales, con viajes al exterior (básicamente hacia Venezuela y ferias de los países “con gobiernos amigos de Cuba” en América Latina) y con un grupo de facilidades que antes no tenían dentro del escenario de la cultura; entre tanto, a los que no se doblegaron se les ha reprimido hasta el punto de que algunos de ellos se han visto obligados a salir del país, ante la imposibilidad de buscar, incluso, el mínimo sustento para sus familias al negárseles (o echárseles) trabajos en instituciones de la Cultura;

A los “consagrados” que participaron en esa Guerrita de Emails, igualmente, se les ha callado la boca (hasta el punto de que en un año no se ha escuchado ni un solo pronunciamiento por parte de ellos con respecto a las numerosas promesas de cambio no cumplidas en la esfera cultural), y en este caso ha sido mediante la concesión de posiciones en el poder cultural, revistas literarias “de pensamiento abierto”, publicación de sus obras anteriormente censuradas, y, no podía faltar, los viajes a Venezuela donde son tratados por el gobierno chavista con el rango y la delicadeza con los que, incluso, jamás han sido tratados por las autoridades cubanas; a los pocos que se han atrevido a manifestar ciertos y muy tímidos desacuerdos, se les ha aplicado con más fuerza el ya muy repetido método de la invisibilidad: no existes, no te ves, no importas, aunque hables;

Especial significado parecen tener para la jerarquía cultural de la isla los jóvenes escritores y los territorios orientales, sobre todo desde que Luis Felipe Rojas, desencantado del funcionamiento de las instituciones culturales, decidiera fundar la Asociación de Jóvenes Escritores del Oriente, y que junto a un grupo de muy jóvenes escritores (Michael H. Miranda y Rafael Vilches, por ejemplo) crearan la revista Bifronte, que fuera cerrada drásticamente por la mismísima Seguridad del Estado – del mismo modo que se canceló la existencia de otra importante revista: Cacharro (s), en este caso dirigida por el escritor habanero Jorge Alberto Aguiar. ¿El resultado? El escritor Rafael Vilches lo nombra en uno de los mensajes que me enviara (con autorización a reproducirlo) “pequeños castigos”: se decreta que no sean invitados a eventos, que no se les ponga como jurados de concursos literarios, y que no se les permita ofrecer conferencias, talleres y demás actividades literarias por las cuales podrían obtener un poco más de ingresos monetarios mediante el cobro de lo establecido en la Resolución 35 del Ministerio de Cultura, que establece los distintos pagos para estas actividades intelectuales; se pone sus libros al final de las muy largas colas editoriales (sacarlos de esos planes editoriales sería muy escandaloso), y los retrasos de publicación se achacan a “problemas de recursos”; se les elimina de toda promoción nacional que les reconozca sus verdaderos talentos, de modo que en un momento dado se pueda denigrar del “seudoescritor mediocre Luis Felipe Rojas”, a pesar de sus numerosos premios y la calidad real de su obra; se presiona a los que siguen siendo fieles amigos de los “apestados” para que “no se contagien” o “no se caguen con la mierda ajena”; se les cierra, incluso, la posibilidad de otros trabajos mediante llamadas realizadas de un ministerio a otro, de una institución a otra; se riegan infundios en contra de los escritores más respetados pero con posiciones “peligrosas” (recuérdese la acusación que hizo un alto funcionario de la AHS en contra del escritor Michael H. Miranda, según la cual era un ser tan despreciable que golpeaba y maltrataba constantemente a su compañera); se les cita a las oficinas de la Seguridad del Estado, donde se les presiona de distintas maneras e incluso se les mantiene una vigilancia de sus modos de supervivencia para “agarrarlos con las manos en la masa”, mientras compran en el mercado negro el alimento con el que sobreviven, de modo que se les pueda acusar por delitos comunes y no por lo que dicen o piensan. ¿Se ha preguntado alguien por qué razón muchos de los más talentosos jóvenes escritores, de las promociones nacidas después del 70, se han ido al exilio en estos dos últimos años, del mismo modo que de los más de cincuenta jóvenes escritores de mi promoción que vivían en Cuba en los años ochenta hoy sólo quedan unos diez en la isla?;

¿Qué se ha resuelto hasta hoy de las muchas reclamaciones que hicieron los artistas y escritores en el reciente Congreso de la UNEAC? “Nada”, dicen casi todos, incluso públicamente. Y la primera respuesta a la más preocupante de esas reclamaciones: el estado vergonzoso de la educación cubana, ya anunciaba que a Raúl Castro no le importaba para nada hacer los cambios que se le exigieron a su nuevo gobierno: ¿o es que alguien duda que poner como nuevo Ministro de Educación a un fósil sin visión de futuro como José Ramón Fernández, responsable además de unas cuantas atrocidades de la política educacional cubana de las que hoy nadie parece acordarse, es una burla clara y una señal de lo que anunciara el más reciente discurso de Raúl Castro, el 26 de julio este 2008?: Cubanos, todo sigue igual que antes, es decir, muy mal, y deben esperarse cosas peores, porque, como dijo el flamante nuevo presidente cubano, con todo el cinismo que siempre le ha caracterizado, “los cubanos no pueden acostumbrarse a recibir sólo buenas noticias”. La pregunta más obvia sería: bajo estos “reciclados aires políticos”, ¿hasta dónde los intelectuales de la isla seguirán permitiendo (y defendiendo, y compartiendo) la idea de que los que hemos querido cambios en la política de nuestro país somos “enemigos vendidos al imperio”?;

Se sigue manteniendo una férrea censura contra libros y autores “conflictivos” que residen en la isla, contra autores cubanos que no se mantienen en una posición al menos neutra respecto a la “Revolución”, contra autores extranjeros que no se sumen a las muchas formas de seducción y engaño que se generan en la isla, y bajo ese mismo sistema sólo se incluye y promociona en las revistas y espacios culturales de la isla aquello que no esté fuera del pensamiento político oficial;

Se continúa bloqueando un amplio listado de revistas culturales, sitios web individuales, e incluso correos personales de intelectuales residentes en el exterior, de pensamiento “no acorde a los principios de la Revolución”, de modo que en la isla no se conozca esa información y no pueda haber un real intercambio de ideas entre la intelectualidad de la isla y del exilio, ni entre esa intelectualidad cubana y el mundo exterior, mientras que algunas publicaciones culturales cubanas de internet o escritas siguen recibiendo la orientación de atacar a “todo y a todos los que suenen distinto a nuestro Mambo” (como me escribió un funcionario amigo desde las oficinas de una de esas revistas) y para esos ataques utilizan el mismo lenguaje: la denigración, la infamia y la mentira, establecidas como normas rígidas por el ex-máximo líder, vejete senil reconvertido en periodista para vergüenza del verdadero periodismo;

La televisión y la prensa escrita, a pesar de las promesas y acuerdos del Congreso de la UNEAC, siguen siendo un espacio político-ideológico falto de libertades, con programación mediocre y totalmente politizada, y con una férrea censura en relación con temas esenciales de la vida cotidiana e incluso con los supuestos cambios que el nuevo gobierno de Raúl Castro anunció en su toma de posesión, sin que hasta hoy los haya cumplidos. El triunfalismo y la manipulación mediática de la dura realidad del cubano siguen siendo los mecanismos usuales del periodismo televisivo, demostrando que tampoco se producirán ni siquiera las mínimas aperturas críticas que los periodistas cubanos se atrevieron (o fueron mandados) a pedir en el recién concluido Congreso de la UPEC;

Las declaraciones de los más altos funcionarios de la política cultural cubana en los últimos meses (léase incluso la de esos que el rumor dice que han salido del carro del poder) apuntan hacia el inmovilismo, como si quisieran estar fieles al inmovilismo que caracteriza hoy la política nacional de Raúl Castro: no se permiten cambios de conceptos, se sostienen las mismas mentiras (no hay censuras, Cuba es un paraíso de libertades y de creatividad, la represión cultural es cosa de Pavón y del pasado, etc.), se mantiene la mirada divisora del “afuera y adentro” de la cultura, se apela al terrible futuro que le espera a la cultura “si los americanos nos invaden”;

Y lo más triste para el pensamiento social cubano de estos tiempos: la intelectualidad en el poder (apoyada por quienes no se atreven a oponerse a un engendro de esa envergadura) sostiene, con empecinada rabia ciega, la idea de que Patria, Revolución y Fidel Castro (o el nuevo líder) son una misma cosa y, por ello, que todo aquel que no piense como Fidel Castro (o como el nuevo líder) está tomando partido, conscientemente, en contra de la Revolución y en contra de Cuba. Una simplificación bochornosa, hábilmente manipulada por el poder político, que convierte cualquier pensamiento contrario en enemigo de la patria. De ahí que, desde ese punto de vista, para ellos también hay que proteger la Cultura de esos “enemigos”; es decir, de todos los que pensamos que los cubanos y Cuba merecen cambios, que ya Fidel Castro y su modo de ver el socialismo han tenido medio siglo para demostrar que es lo mejor, y que lo único que han hecho es convertir al país en uno de los más pobres de América, sin contar los inmensos estragos que la “Revolución” ha producido en el espíritu, la moral, la dignidad y el pensamiento social y de vida del pueblo cubano.

Berlín, 3 de agosto de 2008

NOTA

A petición del escritor cubano Rafael Vilches, y como una prueba más de que las cosas siguen igual en la isla, reproduzco a continuación una Carta Abierta que me dirigiera recientemente.

 

Rafael Vilches Proenza

Cuba, 1965. Escritor.

Poeta y narrador. Ha merecido varios premios literarios, entre ellos, el Manuel Navarro Luna 2004 y el Premio de la Ciudad de Holguín, 2000. Sus poemas y cuentos aparecen en distintas publicaciones nacionales e internacionales. Tiene publicada la novela Ángeles desamparados (2001) y los poemarios Dura silueta, la luna (2002) y El único hombre (2004). Reside en Holguín, Cuba.

CARTA ABIERTA DEL ESCRITOR CUBANO RAFAEL VILCHES

—– Mensaje original —-
De: «Rafael RVilches, Rafel. Vilches» <vilches65@gmail.com>
Para: amirvalle@yahoo.es
Enviado: martes, 1 de julio, 2008 21:08:47
Asunto: vilches

Carta abierta a Amir Valle.                                Holguín, 24 de junio de 2008.

Hermano:

Hace días no sé nada de ti, ni de tu familia. Hace poco estuve en un evento literario, en Manzanillo: la 36 Jornada de Homenaje a  Manuel Navarro Luna, del 12 al 15 de junio de 2008. Fui de jurado del concurso de  poesía, junto a Ileana Álvarez, Luis Carlos Suárez, Reinaldo García Blanco y Alejandro Ponce, y  el premio fue Diusmel Machado Estrada, menciones a Tony Borrego, Luis Pérez de Castro, Rolando Bellido, y un muchacho de Camagüey, estudiante de 6to. año de medicina. Se celebraban 15 años de fundado el Centro de Promoción Literaria Manuel Navarro Luna. Entre los invitados estuvieron Juan Nicolás Padrón, Lucía Muñoz, Lourdes González, Maribel Feliú, Carlos Esquivel, Frank Castell, Alejandro González, Israel Domínguez, Fernando León Jacomino, Edel Morales, Rigoberto Rodríguez Entenza (Coco), Ian Rodríguez, Yannier Hechavarría Palao, Alex Pausides, Juventina Soler, Julio Sánchez Chang, Aurelio Hernández, Lázaro Gómez Castañeda, Andrés Conde, Eduard Encina, Gustavo Ramírez, Alfredo Pérez, Arianna Naranjo, Delio Orozco (historiador), Félix Miguel García, Jorge Luis Garcés, Eduardo Pino y Alfredo Pérez,  además estuvieron los directores de los Centros de Promoción de Literatura del país. Quizás olvidé algún escritor, no fue voluntario el olvido, y dirás: para qué Vilches me cuenta esto. Es que en la misma tarde del 12, cuando comíamos un buen pescado, Reinaldo García Blanco se me acercó y me dijo: “llegó Niurka”. Seguí comiendo porque no sabía de quién me hablaba, pero era de la joven escritora Niurka Valdés, ganadora recientemente del premio nacional de poesía “El árbol que silva y canta”, convocado por la AHS desde Holguín. El jurado fue Antonio Borrego Aguilera, Alejandro Ponce y Luis Martínez. El 13 en la tarde se armó un revuelo alrededor de esta escritora que, además, es una excelente amiga. Todo muy sospechoso. Es verdad que no estaba invitada, yo le había hablado del evento e intenté que la invitaran, pero no fue posible. Como gente joven al fin, se apareció en el evento, cosa normal en un joven escritor de provincia (yo lo hice hasta hace poco). Pero la cosa va más allá: me acusaron de haberla invitado. Ahora siento esa vergüenza ajena, como decía la abuela de Laura Ruiz y que alguna vez ella sintió en Matanzas por Guillermo Vidal.

La joven escritora Niurka Valdés fue botada del evento, al que no fue invitada, y de la ciudad de Manzanillo. Te preguntarás por qué. No fue por hospedaje, porque alguien la acogió en su habitación; no fue por un plato de comida, porque eso se resolvió. Niurka Valdés vive en San Germán y es amiga de ese amigo que se hace llamar Luis Felipe Rojas Rosabal y que parece tener la peste al que la mayoría rehuye, pero por el que todos me preguntan y le mandan saludos, y hasta algún pésame. Soy su amigo y ya me podrán incinerar, al igual que soy amigo de Michael Hernández, Carlos Manuel Pérez, Camilo Carbonell, y de otro amigo que se hace llamar, a falta de otro nombre que lo represente mejor, Amir Valle Ojeda, y de un Guillermo Vidal en el cielo, y de una Zoelia Frómeta, y de otros que aceptan mi mano y mi pecho. No traiciono la única patria posible que es la familia y los amigos.

Después corrieron una bola de que íbamos a desertar del país por Manzanillo, junto a dos escritores más;  o sea éramos cuatro. Soy tan malo en geografía que no sé adónde rayos se va por mar desde Manzanillo. Antes quería salir con otros escritores y conocer otros lugares; ya eso no me interesa. Si salgo será por menos de tres meses: no resisto estar lejos de mis hijos y mi esposa por tanto tiempo. Yo, que me la he pasado de evento en evento, ahora quiero permanecer aquí, como un papalote amarrado a la casa.

Ahora no sé como mirarle la cara a Niurka, porque además ella no está en nada; su única falta, como la mía, es amar a ese negro (a Luis Felipe) como se ama a un hermano, además de pensar. Ella se graduó en la Universidad de Oriente y trabaja en la Casa de Cultura de su pueblo. Qué necesidad tenían de botarla de una ciudad tan bella como Manzanillo, a la que iba por primera vez y donde estaba conociendo a escritores que respeta por su obra. Parecía una niña con una muñeca nueva. Es verdad que todo lo desbaratan con los pies.

A mí, ¿de qué me acusan?, ¿de que lucho porque exista un dialogo entre todos los escritores cubanos, estén donde estén?  Pues que me juzguen, y tendrán que soportarme aquí, pasando hambre y necesidades, porque ni casa tengo: vivo con dos de mis tres hijos en un cuarto de la casa de mis suegros, la cama nuestra, la cuna de Andy Jesús, la cama de Brian Jesús, una cómoda y un armario; no hay espacio para más, y sigo aquí trabajando por un mísero salario, que hasta pena me da decirlo. Sigo pensando que los escritores somos una sola familia; por eso no juzgo a ninguno. Sé que la miseria en la que vivimos obliga a algunos a bajar la cabeza y comer de las migajas que les dejan caer. Somos humanos. Lo que pudo ser un evento divino me eclipsó los días en esa ciudad que amo, y les pido perdón a los amigos que vivieron mi tristeza y a los que la compartieron.

Hermano un abrazo. Besos para Berta y los muchachos.

Espero alguna vez verlos en Cuba.

Vilches

—– Mensaje original —-
De: Amir Valle <amirvalle@yahoo.es>
Para: «Rafael RVilches, Rafael. Vilches» <vilches65@gmail.com>; Rafael Vilches <vilches65@yahoo.es>
Enviado: viernes, 4 de julio, 2008 18:39:31
Asunto: de Amir

Hola hermano:

Sólo una pregunta: pones que es una carta abierta pero, ¿puedo ponerla en mi site y darle publicidad? Ya sabes, es que no me gusta nada que pueda afectarte. De todos modos, sabes que no le daré ningún uso político. Me dices.

Un abrazo
Amir

—– Mensaje original —-
De: Rafael Vilches Proenza <vilches65@yahoo.es>
Para: Amir Valle <amirvalle@yahoo.es>
Enviado: martes, 8 de julio, 2008 21:15:28
Asunto: Re: de rafael vilches proenza.

Hola hermano:

Sí, la puedes publicar, estas cosas no deberían ocurrir; estamos despellejando a Pavón, y siguen apareciendo otros pavones en la cultura cubana, y a la larga serán peor que Luis. Sigo creyendo en lo que nos decía el Guille, no podemos dejar que nos dividan, si lo logran nos joden. Pues yo digo: si nos van a joder, que nos jodan juntos. Afectado me he pasado la vida entera. Una herida más no me hará ningún daño.

Estás autorizado a ponerla en tu sitio, no por mí, sino por esa amiga que fue dañada a la cual no sé con qué cara voy a mirar mañana, porque es una amiga muy cercana; ahí te pongo al menos dos fotos en las que está, en los breves momentos de felicidad en Manzanillo. Puedes hacer con esta carta lo que quieras.

Siento miedo por la familia y los amigos. Y veo que el único camino probable es denunciar las injusticias.

Te quiere tu hermano.

Vilches.

—– Mensaje original —-
De: «Rafael RVilches, Rafel. Vilches» <vilches65@gmail.com>
Para: amirvalle@yahoo.es
Enviado: martes, 3 de julio, 2008 21:08:47
Asunto: Vilches

Para Amir  de Rafael Vilches Proenza.

Mañana, (esto lo escribí hace días, pero no sé si te llegó) 4 de julio, una fecha festiva para el pueblo de los Estados Unidos, Cuba lo celebra con la Noche de los Libros y ninguna de las instituciones implicadas me ha invitado a leer; o sea, que mañana no me ganaré la 35, como no me la gané en las Romerías de Mayo, como tampoco invitaron a leer Maribel Feliú, Mariela Varona, Ghabriel Pérez  y otros. Al parecer estamos en el círculo maldito.

Esos son los pequeños castigos.

A veces te llaman a las oficinas de la Seguridad del Estado o llaman a tus amigos a regañarte o a regañarlos a ellos, sin que medie un papel oficial que te ampare, y te muestran dentro del interrogatorio las revistas disidentes en las que has publicado. Pero como es muy bueno que te publiquen cuando las instituciones que deben hacerlo en el país no lo hacen, no me importan los halones de orejas.

Por suerte, Niurka está bien y Luis Felipe también, esperando alguna respuesta. Y este último espera un nuevo hijo, en este caso hija.

Con la carta, te repito, puedes hacer lo que desees. Y con todos estos correos. Jamás me han gustado las injusticias. Ellos tienen que hacer su trabajo, y cogen  a cualquiera de conejillo de Indias.

Si volviera surgir Bifronte volvería a publicar.

Hermano un abrazo. Besos para Berta y los muchachos.

Espero alguna vez verlos en Cuba. Como ustedes lo desean también.

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